miércoles, 2 de junio de 2010

Hito Nº5 Actualidad

En este quinto y último hito se desarrollará la administración de justicia en la actualidad la cual, desde la época preincaica a la actualidad, ha tenido variantes ya que, con el pasar de muchos años, se ha abierto una oportunidad privilegiada para lograr cambios y avances en el ámbito de dicha administración. Sin embargo, pese a las grandes dificultades, existen condiciones para iniciar una auténtica transformación y (re)fundación del sistema de justica en el Perú. Es por esto que, a nivel de los sectores y ámbitos comprometidos con la reconstrucción de la administración de justicia en el Perú, es fundamental que existan instituciones que antepongan, ante todo, una perspectiva de estándares universales de derechos.

En el Perú existen casos específicos donde se sanciona con pena de muerte. Tal es el caso del suboficial de la Fuerza Aérea del Perú, Víctor Ariza Mendoza, descubierto realizando trabajo de espionaje para Chile, se iniciaron las investigaciones por el delito de traición a la patria.

“(…) por el delito de traición a la patria se aplica la condena de pena de muerte, pero sólo en caso de que nuestro país se encuentre en guerra. (Artí. 140º de la Constitución del Perú de 1993).

Sin embargo, como dicho artículo menciona, el país debía encontrarse en guerra para llevar a cabo dicha sanción. Este fue el motivo para no proceder a la realización de dicha pena.[1]

Un segundo caso es el de la pena de muerte para los violadores. Este es un tema que aún está en proceso ya que exige mucho análisis sobre distintos casos en nuestro país y el mundo.

“(…) El presidente Alan García se mostró el martes a favor de aplicar la pena capital para quienes violen y asesinen niños, sumándose a la polémica que ha desatado una propuesta para reimplantar en Perú la condena a muerte para los abusadores sexuales de menores. (Terra 2006)

La sanción actual más severa para dicha acción es la de cadena perpetua, sin embargo, hasta ahora ningún violador ha cumplido con dicha pena. También sucede que los trámites quedan inconclusos debido a los extensivos trámites que aquello significa.[2]
Un tercer caso es el de las sanciones aplicadas frente al manejo en estado de ebriedad. En estas situaciones, se procede a obligar a pagar al chofer ebrio un porcentaje de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT), así como confiscarle el permiso de conducir el incluso su vehículo.
“Por su imprudencia los choferes ebrios reciben tres sanciones: económica, administrativa y judicial, detalla el director de la ONG Luz Ámbar, Luis Quispe Candia. La sanción pecuniaria es la siguiente: 4% de una UIT (S/. 140) si la lesión es muy grave, 3% de una IUT (S/. 105) si es grave y 2% de una UIT (S/. 70) si es leve.”[3]
“La administrativa es la suspensión o cancelación de la licencia de conducir. Sin embargo, la más drástica –al menos en teoría– es el castigo penal.”[4]
“Según el Código Penal la sanción va desde los 4 hasta los 8 años de prisión efectiva si la persona ebria atropella a un transeúnte y lo mata. Si las lesiones son graves la pena no sería menor de 3 ni mayor de 5 años de cárcel.”[5]
Sin embargo, nuevamente se aprecia que el sistema de sanciones no se cumple a cabalidad ya que frecuentemente en las noticias se escuchan de atropellos, cuyos responsables quedan libres, mayormente quedando a orden de comparecencia.[6]
En conclusión, en teoría, el sistema de sanciones en el Perú posee todo lo necesario para castigar severamente (y sin llegar a extremos) a los delincuentes. Sin embargo, su determinación para llevarlas a cabo es la que carece de rigidez, lo cual permite que se dejen pasar ciertas penas que deberían ser ejecutadas para hacer sentir su presencia y así reducir los índices de delincuencia.


BIBLIOGRAFIA
La Constitución del Perú de 1993
http://www.terra.com.pr/noticias/articulo/html/act464324,3.htm
http://www.larepublica.com.pe/component/option,com_contentant/task,view/id,214672/Itemid,/
http://www.larepublica.pe/node/72256
http://peru21.pe/impresa/noticia/no-basta-endurecer-castigos-violadores/2006-03-11/134919
http://www.rpp.com.pe/2009-11-12-sub-oficial-peruano-seria-acusado-de-traicion-a-la-patria-noticia_222162.html
[1] Cfr. RPP 2009
[2] Cfr. Perú21 2006
[3] Cfr. La República 2008
[4] Cfr. La República 2008
[5] Cfr. La República 2008
[6] Cfr. La República 2006

Imágenes del Panóptico


Vista aérea del Panóptico



Pabellon interno del Panóptico







Vista exterior del Panóptico

Hito Nº4 El Panóptico

Continuando con los hitos de los castigos en el Perú, ahora nos trasladaremos a los inicios de la República de nuestro país. En este tercer hito, desarrollaremos los castigos que se realizaban en la penitenciaría de Lima: “Panóptico”; centro penitenciario edificado pocos años después de que el Perú obtuviera su independencia y cuyo objetivo principal era poder contralar la seguridad y la organización en la sociedad.

La penitenciaría fue edificada entre los años 1856 y 1860 por la disposición del presidente Ramón Castilla debido a la falta vital de un sistema carcelario en el país. Luego de un estudio realizado por Mariano Paz Soldán, se dispuso la construcción del edificio por parte del arquitecto Maximiliano Milmey. El sitio que ocupaba se encontraba al sur de la ciudad, cercana a la puerta de Guadalupe de las Murallas de Lima. (Ramón:15)

La prisión estuvo diseñada para vigilar y así poder reemplazar la tortura pública en el país. La necesidad de adaptarse a la sociedad de consumo llega a ser aceptada por su fuerza para difundirse, pero esta no constituye más que una forma de vigilancia, una forma de castigar previamente. Ya no habrá un control sobre el cuerpo sino sobre el alma.

Con la estructura del Panóptico (el círculo más pequeño, ubicado en el centro de la penitenciaría, representa la torre de vigilancia y el círculo mayor, el conjunto de celdas, donde habitan los presos.), los vigilantes tenían mayor visibilidad para poder percibir cualquier conducta indebida por algún recluso y al percatarse de eso, el vigilante tenía derecho de poder castigarlo[1] de la manera que deseara, para que este no vuelva a cometer el mismo error y para que de una u otra manera pueda aprender la lección. (Fernando Romero: 2002).

“El esquema Panóptico (…) está destinado a difundirse en el cuerpo social. La ciudad apestada ofrecía un modelo disciplinario excepcional: perfecto pero absolutamente violento”.
(www.pucp.edu.pe :2010)

La cita anterior hace referencia a la violencia y a los castigos como parte de los mecanismos del dominio social. Luego, en lo que respecta a los castigos que se realizaron, se puede apreciar que los prisioneros son excluidos de su libertad de expresión (ellos no podían elegir que cosas pueden hacer durante su estadía en la penitenciaría), ya que a ellos les imponían un horario donde le indicaban que cosas tenían que hacer, cuales eran los únicos momentos en que podían dormir, en los que podían comer, leer, trabajar e incluso les decían en que momento se podían asear. (Foucault)

Bibliografía:
Ramón Joffré, Gabriel. El Guion de la Cirugia Urbana: Lima:1850-1940
www.es.wikipedia.org/wiki/Penitenciar%C3%ADadeLima
www.es.shvoong.com/social-sciences/1732573-vigilar-castigar-el-pan%C3%B3ptico-michel/
[1] El castigo es el medio descubierto por el poder para intentar corregir a las personas que rompen las reglas dictadas por el propio poder y también es el medio de evitar que esas mismas personas incurran en conductas castigables (a través del castigo las personas tendrán recelo de cometer algo contrario a las normas del poder).

Imágenes de la Santa Inquisicion


Acusado castigado con azotes



Hombre sentenciado a la hoguera



Individuo torturado para que confiese su delito

Hito Nª3 La Santa Inquisicion

Continuando con la línea de tiempo que venimos viendo, en esta oportunidad nos ubicaremos en la época del virreinato del Perú. Como sabemos, los españoles, desde que llegaron, impusieron sus normas, costumbres, entre otras. En esta época, bajo el gobierno del virrey Francisco de Toledo, por orden del rey Felipe II de España, se creó en el Perú el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Lima.[1]

La Santa Inquisición, además de tener un orden religioso, tenía intenciones en el aspecto ideológico y político. De manera que buscaba controlar a la población para evitar sorpresas en la sociedad.

“El tribunal limeño se encargó de calificar diversos delitos entre los que destacan los de fe, pero por su número las faltas morales son las más recurrentes y nos muestran una institución que además de vigilar los asuntos de la fe asumió el papel de censor de la moralidad publica y privada” (Gutierrez 2005:783)

El Santo Oficio es conocido por los severos castigos que aplicaban a quienes cometían algún delito. Estos castigos dependían según el delito del malhechor. Para entender mejor esto último, dividiremos los delitos en dos grupos. Primero los delitos contra la fe y segundo los delitos contra la moral.

“Asumiendo que la misión principal de la Iglesia Católica es la conservación de la fe, el tribunal limeño tuvo como principal función la vigilancia de la fe y la corrección de los errores en la preservación de la ortodoxia y hegemonía Católica (…)” (Gutierrez 2005:783)

Entre los delitos contra la fe estaban las proposiciones, el alumbradismo[2] y las herejías. Las proposiciones eran opiniones que atentaban contra los dogmas de la Iglesia. Estos podían ser contra la fe, o erótico-sexuales. Este delito era sancionado con el máximo castigo, la pena de muerte en circunstancias extremas, de otra manera con el destierro, la cárcel, las galeras[3], los azotes.

“(…) En casos extremos los líderes de estos grupos fueron condenados a muerte, como fue el importante caso del fraile dominico Francisco de la Cruz, cuya doctrina además de ser herética se planteó como subversiva al orden político y social (…)” (Gutierrez 2005:784)

“(…) Como grupos de creyentes se reunían clandestinamente y combinaban su ascetismo con desbordes de sensualidad que llegaban a verdaderas orgias (…)” (Ayllón 1997:170)

Con respecto a las herejías, estas se podían separar en dos: herejías judaizantes y herejías luteranas. En el primer caso, eran considerados herejes judaizantes a los judíos que a pesar de haber sido convertidos al cristianismo, conservaban en secreto sus costumbres y rituales judías. A los marranos, que es como se les llamaban, se les podía castigar con la expropiación de bienes y con violencia física, la cual podía terminar en la hoguera. En el segundo caso, los herejes luteranos eran aquellos que seguían las ideas reformistas de Martin Lutero. A estos se les castigaba con la hoguera, en caso contrario iban a la cárcel con cadena perpetua o a las galeras.

“Baltasar de Lucena, mercader de 20 años, que en plena quiebra de sus negocios fue aprendido en Potosí acusado por una mujer de guardar las costumbres judías del ayuno sabático, luego de negarse, el tormento lo reafirmó en su fe y fue quemado (…)” (Castañeda y Hernández 1989:433)

Por otro lado, entre los delitos contra la moral se encuentran aquellos que atentan contra los principios y valores establecidos por la cultura católica. Los delitos morales que juzgaba la Santa Inquisición fueron: la blasfemia, la bigamia, las supersticiones y los delitos del clero.

Las blasfemias fueron afirmaciones injuriosas contra Dios, la Virgen o los santos. Estas podían ser heréticas, cuando provenían de alguna proposición herética; y simples, cuando estas eran cusa de la ira del momento. Las blasfemias heréticas eran sancionadas severamente por las autoridades civiles: mutilaciones, azotes, galeras, prisión, destierros, confiscaciones e incluso la hoguera; en cambio las blasfemias simples eran castigadas por el Tribunal: humillación, azotes, destierro.[4]

La bigamia consistía en el estado de un hombre o mujer casado con dos parejas a la misma vez. Este delito era uno de los más perseguidos y el acusado era humillado públicamente, recibía azotes, podía ser desterrado, y pagar su condena con la galera.[5]

Las supersticiones eran prácticas que iban en contra de la religión católica: la adivinación, la astrología, los pactos con el demonio, la magia, la invocación, la brujería, la idolatría, entre otros. Los castigos que recibían quienes cometían estas malas prácticas podían ser humillados públicamente, azotados, multados y desterrados.[6]

Los delitos del clero eran aquellos que iban en contra de la moral y a los votos eclesiásticos. Entre estos eran considerados la solicitación, la falsa celebración y el matrimonio simulado. En el caso de la solicitación, los casos leves eran penados con la abjuración[7], la prohibición de confesar mujeres, administrar sacramentos. Los casos graves eran sancionados con oraciones, ayunos, multas, la cárcel y destierros. En el caso de la falsa celebración, los castigos podían ser destierros, galeras y humillación pública. En el caso del matrimonio simulado, las sanciones eran castigos físicos, galeras, destierros, cárcel.[8]

A continuación, mostraremos unos datos estadísticos extraíodos de la obra de Gutierrez que nos sirven para poder observar como se manejaban los casos y en que cantidad en cierto periodo de tiempo.

Estructura Delictiva (1570-1600)
TIPOLOGIA DE LOS PROCESOS %
Delitos contra la fe (luteranos, judaizantes, moriscos, etc) 13.27
Expresiones malsonantes (blasfemos, renegados, etc.) 30.18
Delitos sexuales (bígamos, solicitantes, etc.) 28.00
Contra el Santo Oficio 4.63
Prácticas supersticiosas (invocaciones al demonio, hechicería, quiromancia, etc) 7.65
Otros delitos (no específicos) 16.27

Informacion tomada de Lima en el Siglo XVI Gutierrez, 2005

Tipología de las Causas (1621-1700)
TIPOS DE DELITOS ENCAUSADOS
Judaizantes 137
Luteranos 6
Proposiciones 31
Bígamos 90
Solicitantes 8
Sortilegios 7
Contra el Santo Oficio 16
Varios 30
Total 395

Informacion tomada de Lima en el Siglo XVI Gutierrez, 2005

Como podemos ver, en la época del virreynato las normas eran muy estrictas y los castigos muy severos, dependiendo del crimen cometido. Esto servía para así poder mantener el orden; pero, ¿será necesario llegar a casos extremos, como la muerte, para poder hacer cumplir las leyes?

BIBLIOGRAFIA

GUTIERREZ, Laura (2005) Lima en el Siglo XVI
CASTAÑEDA Y HERNANDEZ (1989) La Inquisición de Lima: 1570-1635
www.congreso.gob.pe/museo/inquisicion/casas-inquisicion.pdf
www.redescolar.ilce.edu.mx
http://www.ciudadania-express.com/
http://www.web.educastur.princast.es/

[1] Cfr. Gutierrez 2005:755
[2] Movimiento religioso considerado herético y relacionado al protestantismo
[3] Era una pena que consistía en remar en los barcos (galeras) del rey
[4] Cfr. Gutierrez 2005:786
[5] Cfr. Castañeda y Hernández 1989:CAP IX
[6] Cfr. Castañeda y Hernández 1989:CAPX
[7] Renunciar a sus funciones públicamente
[8] Cfr. Castañeda y Hernández 1989:399-413

viernes, 30 de abril de 2010

Integrantes

  • Acevedo Mortola, Miguel
  • Amasifen Valencia, Sandra
  • Cerino Delgado, Tiziana
  • Green Bayeto, Ernesto
  • Jimenez Lu, Luis
  • Santivañez Espinoza, Sergio

miércoles, 21 de abril de 2010

Imágenes incas








Hito Nº 2 Los incas

En este segundo hito, desarrollaremos el tema de las sanciones basadas en las creencias y costumbres del Imperio Incaico. Como es conocido, el Tahuantinsuyo era muy organizado y, gracias a ello, constituyó un estado a base de conquistas. Por tal motivo, sus leyes fueron rígidas para que no sea en vano sus logros.

“La sociedad incaica se distinguió por el espíritu laborioso de sus gentes, el respeto mutuo y el bienestar común, pese a que no contaban con una educación Formalizada, lograron fortalecer sus normas Morales y Jurídicas, que consiguió establecer una disciplina férrea, dejando de lado el robo, los crímenes, la ociosidad, la mentira, la pobreza y la mendicidad”. (historiadelperu.netfirms.com: 2010)

El Imperio organizó un acertado sistema de leyes y durísimos castigos para los que las violaran. En las ciudades y pueblos del interior del Imperio, habían organismos similares a tribunales que entendían en delitos leves, y los gobernadores de los distritos se erigían en jueces superiores cuando se trataba de delitos graves. Los jueces tenían un plazo de cinco días para concluir con los litigios. No existían las apelaciones, pero el sistema promovía la mejor administración de justicia posible.[1]

“(…) los incas impusieron sobre los pueblos conquistados su propio derecho sintetizado en tres frases “No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas ocioso.” (Vergara 2010: 99)

La justicia en el Tahuantinsuyo no era un juego, la mayoría de los castigos eran altamente severos para desaparecer todo nivel de delincuencia en el Imperio.

“(…) existe un castigo terrible, el de "la gran piedra": desde un metro de altura dejan caer una roca de 100 kilos sobre la espalda del criminal. Otro castigo peor aún, consiste en abandonar al condenado en la oscuridad de una cueva llena de serpientes, puercos espines, sapos y otros animales peligrosos. Si tres días después el hombre aún vive, es puesto en libertad: los dioses no desean su muerte.” (Simon 1988: 28)

“(…) la rebelión o la tentativa de rebelión, la sospecha de embrujamiento del emperador, el robo a las arcas del estado, el negarse a pagar los tributos o el siquiera acercarse a las vírgenes del sol eran juzgados por enviados especiales, y castigados con la muerte precedida de tormentos.” (Hipernova.cl 2007)

La destrucción de puentes y caminos, sembradíos, edificios públicos, árboles frutales, también eran castigados y se adjudicaba a las leyes un carácter casi divino, ya que emanaban del Inca, y por eso violarlas era un sacrilegio, aunque, como suele darse en este tipo de estructuras, la justicia no alcanzaba a todos por igual, viéndose más favorecidos los miembros de la nobleza por los fallos de los jueces.[2]

“En la ejecución de las penas también funcionaban los prejuicios de clase. A los nobles se les metía a “prisiones doradas” y cuando se les sentenciaba a muerte se les degollaba; mientras que a los campesinos o plebeyos se les arrojaba a fosas subterráneas colmadas de animales feroces y venenosos, y de ser ejecutados se les ahorcaba o quemaba vivo.” (Métraux 1989: 414)

“Los castigos por faltar a la norma eran drásticos; tanto para ella como para el varón con el que se había consumado la falta : morían colgados , algunas veces de los pies , sobre hogueras de ají seco; asfixiados, despedazados, despeñados, quemados o enterrados vivos” (Klauer 2010: 91)
En resumen, de la visión intachable, benefactor, desinteresado, amante de su gente y de los pueblos "conquistados" que se tiene de un Imperio Inca retratado por los cronistas, no se puede dejar de apuntar el acierto en la organización del Imperio andino, ni desconocer las leyes que los protegían. Como se menciono líneas arriba, ellos tenían una organización solida en base a sus costumbres y creencias que protegían a los súbditos, y que han sido trascendentales y reconocidas a través de los años.
BIBLIOGRAFIA

Vergara, Teresa (2010) Tahuantinsuyo: El Mundo de los Incas, pp. 190
Métraux, Alfred (1989) Los incas , Buenos Aires, pp. 414
Klauer Alfonso (2000) Tahuantinsuyo: El cóndor herido de muerte, Lima, pp. 201
René Simon (1988) En el país de los incas, pp. 67
www.scribd.com/doc/7383658/Alfonso-Klauer-Tahuantinsuyo-El-Condor-Herido-de-Muerte
www.historiadelperu.netfirms.com/peru/inca/tahuantinsuyo.htm
www.hipernova.cl/LibrosResumidos/Historia/LosIncas/CastaOrganizacionInca.html

[1] Cfr. Historiadelperu.netfirms.com 2010
[2] Cfr. Historiadelperu.netfirms.com 2010

Imágenes mochicas




Tipo de mutilado, expresión artística comúnmente hallada en el valle de Santa.
Museo Arqueológico Rafael Larco Herrera





Otro mutilado. Nótese la tremenda expresión de dolor que contrae todo su ser, al habérsele cortado ambos pies.
Museo Arqueológico Rafael Larco Herrera






Otro mutilado, montado sobre una llama para ser transportado de un lugar a otro.
Museo Arqueológico Rafael Larco Herrera

Cerámica de la cultura Moche, donde se aprecia un personaje con una amputación ritual del pie derecho.Museo Arqueológico Nacional Brüning, Lambayeque, Perú

Hito Nº1 Los mochicas


A lo largo de la historia encontramos varias épocas que atravesó el Perú. La primera de ellas se remonta a la época Pre-Inca, siguiendo la época Incaica, la época colonial, la época de la República, hasta nuestros días. En la Época Pre Inca se desarrollaron diversas culturas, una de ellas la cultura Mochica o Moche, la cual será motivo de investigación para nuestro primer hito en la línea de tiempo, que trata sobre las sanciones en la historia del Perú.

La cultura Mochica se desarrolló en los Valles de Moche, Chicama y Virú en sus inicios, con el tiempo lograron expandirse hasta Lambayeque por el norte y hasta Casma por el Sur.

Los moches son reconocidos por sus avanzados sistemas de irrigación, la forma en la que controlaban el cauce de los ríos para sus beneficios agrícolas, la arquitectura en los grandes templos que construían, la manera de manejar el oro y la plata en sus artes orfebres, el realismo en sus cerámicos y la distribución clasista en su sociedad. Además, y con motivo de nuestro trabajo, la cultura Mochica se caracterizó también en los castigos y sanciones a sus pobladores.

“(…) el gobierno mochica se singularizó por las rígidas normas éticas que inspiraron su desenvolvimiento, y se derivaba de ellas un extraordinario celo para premiar los actos buenos, así como dureza excesiva que llegaba, a veces, hasta el más cruel refinamiento para castigar” (Hoyle 2001:191)

En su obra Los Mochicas, Larco Hoyle, nos dice que el gobierno de los moches se caracterizó por estrictas normas, a aquellos que cometían algún delito se les castigaba sin piedad, mientras que aquellos que obraban bien se les premiaban. La magnitud de los castigos dependía de la gravedad del delito y falta. Mientras más grave la falta, más fuerte el castigo. Las sanciones podían ser mutilaciones de distintas partes del cuerpo, o podía ser la muerte.

A aquellos que atentaban contra el orden y las costumbres mochicas se les mutilaba. Esta mutilación no era lo único del castigo, sino que el mutilado era obligado a recorrer las calles, llevando collares de mainchiles y sonajas, para así llamar la atención del vecindario, que seguramente observaría horrorizado.

Los castigos tenían una escala que dependía de la reiteración del delito. En este sentido, la primera mutilación era la amputación de los labios y de la nariz. Luego vendría la amputación de ambos pies.

“(…) el daño causado a la víctima era espantoso, para atenuarlo en algo se lo cocína los extremos de la boca. Más tarde, el mismo individuo (…) proyecta su torva y lacerante figura, con ambos pies mutilados, en actitud de arrastre doloroso, llevando un palo a su diestra.” (Hoyle 2001:191)

La pena de muerte era la sanción más severa que se aplicaba. Esta era aplicada en los casos en que la falta era muy grave y hería la sensibilidad del pueblo, como por ejemplo, el adulterio.

A los adúlteros se les despojaba de sus ropas, se les ataba con sogas gruesas a un tronco de gran altura. El verdugo, con ayuda de un instrumento cortante, iba separando la piel de la parte carnosa de la cara. Luego de esto, como si fuese poco, eran apedreados hasta que muriesen. Los restos eran tirados al campo para alimentar a las aves de rapiña.

Por otro lado, otra fuente indica que los mochicas realizaban la “ceremonia del sacrificio”. En esta ceremonia participan un sacerdote y un sacerdote-felino que son los encargados de realizar estos sacrificios, además de la victima. Existieron dos tipos de rituales, uno de ellos era sacrificios ofrecidos como ofrendas a su dios, y el otro era sacrificios como castigos ejemplares.

En los sacrificios como ofrendas, se encontraba los esqueletos completos, pero con huellas de haber sido degollados y de que le hayan sacado la piel. En ocasiones este ritual era acompañado con danzas.

“En la huaca de la Luna, (…), se han encontrado más de 60 esqueletos de jóvenes que fueron sacrificados hacia el año 500 d.C. El análisis osteológico ha demostrado lesiones óseas en proceso de cicatrización, mientras que en otros esqueletos se observan evidencias de mutilación, desmembramiento y descarnamiento de los músculos”

En los sacrificios como castigo, se encontraba a los sujetos amarrados y expuestos a los buitres, luego de haber sido desmembrados y decapitados. Además se encontraba cortes rituales en diversas partes del cuerpo.

Luego de conocer las sanciones mochicas, las cual son verdaderamente fuertes, vemos que además de ser excelentes en el ámbito artístico, industrial, agrícola, eran también grandes conocedores en lo que a sanciones corresponde.



BIBLIOGRAFIA

LARCO, Rafael (2001) Los Mochicas
www.es.wikipedia.org/wiki/Cultura_Moche
www.losmochicas.perucultural.org.pe/pdf/intro.pdf
www.losmochicas.perucultural.org.pe/tomo1.htm
www.neurologia.com/pdf/Web/4401/x010043.pdf

miércoles, 7 de abril de 2010


Bibliografia

Larco Hoyle, Rafael (2001) Los Mochicas

Garcilaso de la Vega, Inca (1991) Comentarios Reales de los Incas

Nuñez Sanchez, Jorge (1999) Ciudad y vida urbana en la época colonial

www.sipan.perucultural.org.pe

www.losmochicas.perucultural.org.pe

Hitos de interes

Trataremos cinco hitos en esta investigacion que serán los siguientes:

1.Sobre la cultura Mochica conoceremos cuales eran las modalidades de castigo a los infractores

2.En la época Incaica veremos como eran castigados los malhechores

3.El Virreynato trae el catolicismo y con él viene la Santa Inquisición a imponer su poder en el Perú con nuevas leyes.

4.La creación de Panóptico en la Republica, ¿una nueva moda?

5.En la actualidad, debate sobre la pena de muerte

Sanciones en la historia del Perú

Desde siempre, en todas las sociedades se ha buscado la buena convivencia entre los habitantes. Para que esto sea posible las autoridades han creado leyes y/o normas que deben ser respetadas. Como se sabe, estas disposiciones no siempre son cumplidas, es por eso que las autoridades castigan a aquellos que las infringen. Desde la antigüedad han existido distintas maneras de castigo, y no sólo castigos a los infractores, sino también a los prisioneros guerreros.

El Perú no es ajeno a lo mencionado en lineas anteriores. A lo largo de su historia, desde la época pre inca hasta la actualidad, han existido leyes y/o normas para aquellos infractores de la buena conducta. En el transcurso de todo este tiempo, las modalidades de castigo han ido cambiando. En esta investigación nos encargaremos de conocer estos procesos y las distintas sanciones que han existido en la historia del Perú, específicamente en la cultura Mochica, en el Incanato, en la Colonia, en la República y en la Actualidad.